Miércoles, 24 de agosto de 2005
Rebeca Serna
Dados los últimos acontecimientos ocurridos en Burgos, me siento en la obligación de plasmar mi visión sobre la manifestación del pasado jueves, 18 de agosto, en el burgalés barrio de Gamonal.
Lo primero de todo, he de confesar que no estuve presente en aquella protesta, y que toda la información con la que cuento es la que se transmitió a través de los medios de comunicación, tanto nacionales como locales.
¿Hubo manipulación? La cobertura que se ofreció del violento acto de protesta fue bastante amplia. Me he dedicado a recopilar todo lo publicado al respecto en periódicos, agencias de noticias y portales de internet, y mi opinión es que, desde luego, faltó información. Yo no lo llegaría a calificar de manipulación, sino más bien de poca profesionalidad de los periodistas por no recoger las fuentes necesarias. Es decir, faltó profundizar en las razones que llevó a los vecinos de Gamonal a convocar la manifestación y, sobre todo, recoger las declaraciones de los propios manifestantes, ya que la subdelegada de Gobierno, Berta Tricio, a pesar de ser una fuente oficial, no era un testigo directo de los hechos.
Pero a lo que realmente quería llegar es a la confusión creada por la represión policial que se vivió en aquella noche. No debo entrar a hacer juicios de valor sobre si fueron los jóvenes de Izquierda Castellana (los que, fuera de todo lugar, han llegado a ser calificados como radicales de Kale Borroka) o si fueron los agentes de la policía los instigadores de los disturbios. Como he dicho anteriormente, yo no estuve allí para juzgarlo, pero lo que sí quiero es comentar un episodio que viví en la madrugada del día siguiente.
Tricio aseguró que las medidas de contención policial fueron en todo momento "proporcionadas". No obstante, lo que yo no llego a comprender es que un grupo de jóvenes, cuya única intención era la de regresar a sus casas de forma pacífica, tras una noche de bares, fueran detenidos y posteriormente registrados de forma violenta y sin motivo aparente.
No se puede tolerar este tipo de actitudes, y aún menos cuando, bajo mi punto de vista, este hecho, que desconozco si fue aislado o no, me lleva a pensar que fue provocado por la estética de dichos jóvenes.
Condeno rotundamente estas acciones, ya que en la hipotética situación de que los agentes policiales no tuvieran otra salida que la de reprimir la manifestación de la forma que lo hicieron, esto no justifica posteriores actos de brutalidad policial, y en la dirección equivocada.
Por: Todo Burgos Noticias | Burgos | Comentarios (0) | Referencias (0)
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