Martes, 11 de abril de 2006
Autor: Diario de Burgos
Las paradojas de la vida dan lugar a sucesos como el de la madrugada del domingo. Unos 25 jóvenes de la Merindad de Valdivielso decidieron, como otros fines de semana, ir de fiesta a Medina de Pomar, pero respetar el tan famoso lema ‘Si bebes, no conduzcas’. Para ello contrataron un autobús de una empresa de la comarca que les trasladó hasta Medina de Pomar y debía llevarles de regreso a casa. Para su sorpresa, el conductor que acudió a buscarles, entorno a las seis de la madrugada, mostraba «síntomas evidentes de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas», según relata la Subdelegación de Gobierno. Este extremo se confirmó poco después cuando dio positivo en el control de alcoholemia. Así es que el señor conductor también se fue de fiesta.
Los pasajeros del vehículo de 50 plazas notaron enseguida el estado del conductor, que responde a las iniciales J.M.V.M. y tiene 45 años de edad. Le invitaron a que detuviese el autobús en cuanto dio el primer bandazo en la carretera BU-560, pero el infractor les convenció para llegar, al menos hasta Villarcayo. Antes, un pasajero había dado aviso a la Guardia Civil que ya en Villarcayo le practicó el test de alcoholemia. El resultado fue positivo, como todos esperaban, por lo que el sujeto fue detenido de inmediato. En apenas quince minutos, la empresa puso a disposición de los jóvenes un nuevo conductor, pero los trámites de la denuncia retrasaron su partida durante una hora.
El protagonista de este suceso fue contratado el pasado mes de septiembre, pero fuentes de la empresa aseguraron a DB que hasta ahora no había ocasionado ningún problema. Eso sí, lo sucedido el domingo le ha costado el puesto, porque las mismas fuentes confirmaron que ha sido despedido. Además, aún le queda responder ante la Justicia, que puede castigarle con la retirada del carné de conducir por un periodo que va de uno a cuatro años y el arresto durante varios fines de semana.
zig-zag y fuga en medina. Pero no sólo eso. En un fin de semana en que la Guardia Civil realizó en la provincia 573 controles de alcoholemia, de las que 32 dieron positivo, Medina de Pomar también protagonizó un rocambolesca suceso con el mismo protagonista, el alcohol. En este caso, se produjo el viernes por la noche y el detenido, E.C.M., sólo tiene 26 años de edad. Su primer contacto con la Benemérita se produjo, porque había dejado su furgoneta aparcada sobre la acera.
Los agentes le encontraron en un bar próximo con síntomas de embriaguez y al ser denunciado faltó al respeto a los agentes, quienes requirieron que algún familiar o conocido se hiciera cargo del vehículo. Una hora después, la misma patrulla vio la furgoneta circulando por Medina en zig-zag. Su conductor trató de darse a la fuga sin éxito y cuando fue interceptado insultó a los guardias civiles e incluso dio una patada a uno, en un descuido. En ese momento, el conductor quedó detenido y, por supuesto, dio positivo en la prueba de alcoholemia. Pasó a disposición judicial como presunto autor de los delitos de atentado a los agentes de la autoridad y contra la seguridad del tráfico. También la comarca, el domingo por la noche, fue denunciado en Espinosa de los Monteros un conductor que dio positivo de alcoholemia y que hizo comentarios despectivos hacia los agentes.
Fuera de las Merindades, la madrugada del sábado se saldó con la detención en la autovía A-1, en Villarcayo, de R.B.J., de 30 años, con diez antecedentes, por conducir un turismo bajo la influencia de bebidas alcohólicas. En Salas de los Infantes también fue detenido el ciudadano búlgaro B.M.D., de 36 años, por dar positivo en un control tras sufrir un accidente de tráfico.
Además, en Briviesca, el conductor de un vehículo hizo caso omiso a las señales de detención de la Guardia Civil. Uno de los agentes tuvo que apartarse rápidamente para evitar ser atropellado y, en este caso, el infractor pudo huir.
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